El alcalde de Alcobendas responsabiliza a técnicos municipales y a los propios vecinos de una remodelación que nadie quiere en la calle Manuel de Falla

Una moción reclama al gobierno del PP que escuche a los vecinos, indignados por la construcción de un carril bici en la calle Manuel de Falla que reduce la acera a dimensiones ridículas
Haciéndose eco de las demandas ciudadanas, los grupos municipales del PSOE e Izquierda Unida han presentado, en el pleno de noviembre, una moción conjunta reclamando al gobierno del Partido Popular que escuche a los vecinos, indignados por la construcción en la calle Manuel de Falla de un carril bici que ha reducido la acera a dimensiones ridículas, que impiden el desplazamiento normal de los ciudadanos y les obliga a sortear los alcorques de los árboles, sin la posibilidad de sentarse a descansar al haberles castigado retirando los bancos.
En una dinámica ya habitual en el alcalde, el popular Ignacio García de Vinuesa, no ha sido capaz de asumir su responsabilidad ante los vecinos presentes en el salón de plenos y ha elegido echar la culpa del desastre a los técnicos municipales y a los propios ciudadanos, perplejos ante la afirmación de que habían sido consultados, lo que no es cierto.
El portavoz de los Socialistas de Alcobendas, Rafael Sánchez Acera, ha afirmado que “lo sucedido hoy en el pleno es una muestra más de que el alcalde y su gobierno viven de espaldas a la ciudadanía. No se han enterado del inmenso descontento y de las quejas de los vecinos residentes en el entorno de la calle Manuel de Falla que, en apenas tres días, han recogido la firma de 700 de los 900 vecinos de la zona. El problema es que el señor Vinuesa no se molesta en ir a ver estas obras que tantos problemas ocasionan y que van en contra del sentido común”.
Los vecinos y los grupos del PSOE e Izquierda Unida reclaman al alcalde que rectifique esta decisión tomada arbitrariamente y que construya el carril bici en uno de los trazados alternativos, ofrecidos por los propios vecinos a través de los grupos políticos, que no alteran la calidad de vida de la ciudadanía.