¿Qué es el proyecto del cierre de la M-50?
La alcaldesa del PP en Alcobendas, junto con otros alcaldes de la zona norte de Madrid, ha solicitado al Gobierno regional el cierre de la M-50 entre la A-1 y la M-607. Este proyecto se justifica con el objetivo de mejorar la movilidad y aliviar el tráfico diario. Sin embargo, consideramos que sus efectos negativos superan a los beneficios para nuestra ciudad.

Impactos negativos del cierre
Aumento de la contaminación acústica y ambiental
Las áreas residenciales cercanas, como Valdelasfuentes y Fuente Lucha, se verán particularmente afectadas, dado que contarán con una carretera de alto volumen circulatorio que conllevará un aumento de gases contaminantes en la zona.
Riesgo para los entornos naturales
A pesar de las afirmaciones sobre la no afectación de áreas protegidas, los riesgos asociados a la construcción y al incremento del tráfico podrían impactar negativamente en espacios naturales cercanos, como la Dehesa Boyal y el Monte del Pardo.
Soterramiento incompleto
Aunque se ha propuesto que ciertos tramos de la M-50 sean soterrados, las áreas urbanas de Alcobendas seguirían expuestas, lo que podría generar problemas similares a los observados en San Fernando de Henares.
¿Cómo nos afecta el cierre?
El impacto en nuestro día a día
El cierre de la M-50 no aportará beneficios tangibles a los vecinos de Alcobendas. Se prevé un aumento considerable del tráfico en nuestras calles, convirtiendo las zonas residenciales en rutas de paso para vehículos industriales. Las principales consecuencias son las siguientes:
Transformación de calles residenciales en vías principales
Áreas como Valdelasfuentes y Fuente Lucha podrían convertirse en los accesos principales al polígono industrial, lo que traería un flujo constante de vehículos pesados que perturbarían la tranquilidad de los residentes.
Mayor contaminación y ruido
El incremento del tráfico se traducirá en niveles más altos de contaminación acústica y ambiental, afectando la calidad de vida de nuestros vecinos y repercutiendo en su salud y bienestar. Además, el soterramiento propuesto impactará negativamente en los entornos naturales de la Dehesa Boyal y el Monte del Pardo, que son frecuentados por los vecinos y vecinas para actividades recreativas y deportivas.
Inseguridad en la infraestructura
El soterramiento planteado para Alcobendas podría conllevar riesgos significativos, incluyendo problemas estructurales que se han evidenciado en San Fernando de Henares.


Testimonio Local
Ángel Sanguino, portavoz del Grupo Municipal Socialista, ha expresado su firme oposición a este cierre:
En los últimos meses, hemos presenciado una creciente demanda por parte de varios alcaldes del PP, incluida la alcaldesa de Alcobendas, para cerrar la M-50 entre la A-1 y la M-607, bajo el argumento de mejorar la movilidad. Si bien todos buscamos soluciones al tráfico diario, esta propuesta acarreará más desventajas que ventajas para nuestros barrios. En particular, el impacto sobre la contaminación acústica será considerable, ya que la M-50 pasaría muy cerca de áreas habitadas como Valdelasfuentes y Fuente Lucha, convirtiéndolas en accesos principales para vehículos industriales, lo que aumentará el ruido y las molestias para los residentes.
Además, aunque el Partido Popular sostiene que el cierre sería subterráneo y no afectaría directamente a espacios naturales como el Monte del Pardo o la Dehesa Boyal, no podemos ignorar el impacto que una infraestructura de tal magnitud tendría en el entorno. Las obras de soterramiento, aunque en apariencia más limpias, generan emisiones de CO2 y residuos que repercuten negativamente en nuestra calidad del aire y en la biodiversidad local.
En conclusión, los vecinos de Alcobendas no seremos beneficiarios de este proyecto, sino perjudicados. Una vez más, la alcaldesa prioriza los intereses del PP de Madrid sobre los de nuestra ciudad, dejando a Alcobendas desatendida.
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